Lo de llevar de viaje un inflador no lo veo, he hecho mil viajes y jamás me he quedado tirado por un pinchazo, si algún día me pasa pues llamaré a la asistencia en carretera y al taller, si una rueda se desinfla se puede llevar pellizcos entre la llanta y el asfalto que te hagan roturas internas y te provoquen volver a pinchar pronto, lo que hay que hacer es no jugársela a ver si llego, y un chisme arrancador más de lo mismo; cones, antes habrá que llevar un botiquín, y un extintor, y una garrafa para gasolina, y la almohada que luego la del hotel no es como la tuya, y el ordenador, y unas botas de repuesto por si pisas un charco, y los comunicadores, y un banco de potencia con placa solar, y un abrigo de plumas por si cambi el tiempo, y la tienda de campaña por si no encuentras hotel, y un saco de invierno y otro de verano, y el hornillo y comida... cones, más que una mochila de emergencias vosotros necesitais una fregoneta de emergencias.
A un viaje se va con una muda (o sorda), una manta, media pastilla de jabón y el cepillo de dientes, todo lo demás es supérfluo.
Le pones a estos dos todo lo que necesitais vosotros para hacer un viaje y te sale una mierda de película:
Si por un pinchazo tienes que pasar la noche en un sitio desconocido a lo mejor hasta acaba siendo la mejor parte del viaje.