Pues yo estoy bastante de acuerdo con el 51%
Cuando me compré la 125 me la compré por ahorrar y la gente me preguntaba ¿Eres motero? Y siempre les respondía, bueno, me gustan las motos, pero veía gente con motos grandes y pensaba, cómo voy a ser yo motero de verdad con una 125.
La cogía con frío, con lluvia, cuando se me ahogaba el carburador y me tenía que quitar el calcetín para ponerlo encima del filtro de aire y poder llegar a casa. Joder, qué ilusión tenía y cómo lo disfrutaba. Pero no creía que eso era ser motero.
Le hice todo el sistema eléctrico, anulé recirculación, cambié manillar, alargué cables, pinté, corté, carburé, modifiqué. La gente me preguntaba que si sabía de motos, que si me gustaba. Pero yo no creía que eso fuera ser motero.
Luego me compré la Sportster (todo el mundo sabe que para ser motero hay que tener una deportiva de 1000 o una Harley) y también, trasteé con ella, le cambié de todo, le hice 20.000km en un año, la cogí con frío, nieve, lluvia, la tenía impoluta, cogí una plaza de garaje para tenerla bien cuidada, descubrí lo que es rozar estriberas, cascarte 600km en un día. Pero si me preguntaban, todavía no era motero
Luego entré en el mundillo MG, MC, CC, empecé a salir con más gente, rodadas con 20 motos, ir a concentraciones, a vivir enganchado del manillar y la gasolina, me compré un chaleco, le puse los parches de mi grupo. Pero... Seguía sin ser motero.
Después vino la Street Glide, los viajes largos, el carnet A, aprender más de mecánica, abrir motores, ir a open day de club houses, rutas de varios días, incluso de semanas. Pero todavía no me sentía motero del todo.
Hasta que un día llegué al trabajo. Nadie me preguntó, ni yo le dije nada a nadie. Un compañero se me acercó y le dijo a otro recién llegado. Este es Trespa, es motero, pero motero de los de verdad, igual te puede echar una mano.
Y entonces empecé a darme cuenta que sí, que era motero. Me di cuenta que hago cosas que la gente no entiende. Que cojo la moto cuando llueve o cuando hace frío. Que si no la cojo me falta algo. Que si algún día no cojo la moto porque llueve mucho no es por no querer mojarme, es porque no quiero caerme y reventarla. Que le meto mano porque me gusta. Que me encanta salir cuando puedo incluso si he salido el día anterior.
Y me he dado cuenta de que soy igual de motero ahora que cuando tenía la 125. Porque ser motero no es la moto que tengas, cómo te vistas, cuanto dinero te gastes o todo lo externo. Ser motero va por dentro y es cuánto disfrutas de la moto y cuanto más la disfrutas, y más te gusta más motero eres, independientemente de todo lo demás.