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No lo pillo.El hilo es de chistes malos, pero parece que sea de chites malos y cortos, ahí va uno mediano.
El chiste de la ovejita Lucera:
Había una vez un pastor que tenía cien ovejas, o mejor dicho, tenía ciento una, aunque la una era un caso aparte, había ganado todos los concursos de belleza ovina; era el fruto de años y años de cruces hasta conseguir la oveja perfecta, la de la lana más blanca y abundante.
Tenía el pastor, llamado Pedro a la divina ovejita Lucera marcada con un lazo rosa para no perderla nunca de vista; aunque Pedro quería a todas sus ovejas por igual, la campeona de belleza ovina además valía un dineral, así, con el lazo rosa, de un vistazo sabía en todo momento donde estaba y tenía buen cuidado de que los mastines no la dejaran sola no sea que el lobo ladino hiciera de las suyas, o al menos si las hacía que no le quitara precisamente la oveja más valiosa y en la que había gastado tanto dinero y esfuerzo.
En este trabajo estaba Marco el pastor, cuando descubrió un enorme valle lleno de pasto y rodeado por todas partes de montañas menos por un barranco que le daba acceso, así que se le ocurrió poner una valla en el acceso con un carril que dejaba pasar las ovejas solo de una en una y así hizo una bañera en medio del paso de tal forma que las ovejas al pasar caían al agua tratada con insecticidas y quedaban todas desparasitadas; además como solo había una entrada al valle y el pasto en el mismo era exuberante, podría por fin tomarse unos días sin ningún miedo, solo tenía que dejar a los mastines en la entrada con suficiente comida y agua, para lo cual contrató los servicios de un mozo del pueblo.
Así pues se fue a pasar unos días con la abuelita de Caperucita, la cual otro día os contare por qué vivía sola en medio del bosque profundo...
Al volver de los primeros días de asueto en décadas, lo primero como es de esperar fue ir a ver a sus ovejas y ¡cáspita!, no estaban; desesperado entró en el valle y lo inspeccionó minuciosamente, con lo cual se dio cuenta de que había subestimado la capacidad de comer de las ovejas, las cabronas habían dejado el valle sin una brizna de hierba; él siguió buscando y encontró que había una grieta al fondo por la que se podía salir del valle, no era tan cerrado como pensaba, y saliendo por la grieta vio que también se habían comido todo el pasto de los alrededores; y siguió la huellas hasta que encontró el rebaño.
Aliviado pastoreó con ayuda de los mastines hasta encerrar las ovejas otra vez en el redil, y usando el pasillo por el que solo podían pasar de una en una las contó, y para su pesar eran cien justas, faltaba una, y para mucho más pesar y más buscar la que faltaba era precisamente la ovejita Lucera; y volvió a buscar, primero el solo y después con ayuda de los otros pastores, pero por más que buscó la obejita Lucera nunca apareció.
Si pillo al que puso las teclas tan juntas se lo explico...No lo pillo.
Es la obejita con b del final?
Había una vez un canario tan amarillo tan amarillo que cuando saltaba de rama en rama se le movían las bolas.El hilo es de chistes malos, pero parece que sea de chites malos y cortos, ahí va uno mediano.
El chiste de la ovejita Lucera:
Había una vez un pastor que tenía cien ovejas, o mejor dicho, tenía ciento una, aunque la una era un caso aparte, había ganado todos los concursos de belleza ovina; era el fruto de años y años de cruces hasta conseguir la oveja perfecta, la de la lana más blanca y abundante.
Tenía el pastor, llamado Pedro a la divina ovejita Lucera marcada con un lazo rosa para no perderla nunca de vista; aunque Pedro quería a todas sus ovejas por igual, la campeona de belleza ovina además valía un dineral, así, con el lazo rosa, de un vistazo sabía en todo momento donde estaba y tenía buen cuidado de que los mastines no la dejaran sola no sea que el lobo ladino hiciera de las suyas, o al menos si las hacía que no le quitara precisamente la oveja más valiosa y en la que había gastado tanto dinero y esfuerzo.
En este trabajo estaba Marco el pastor, cuando descubrió un enorme valle lleno de pasto y rodeado por todas partes de montañas menos por un barranco que le daba acceso, así que se le ocurrió poner una valla en el acceso con un carril que dejaba pasar las ovejas solo de una en una, y así hizo una bañera en medio del paso de tal forma que las ovejas al pasar caían al agua tratada con insecticidas y quedaban todas desparasitadas; además como solo había una entrada al valle y el pasto en el mismo era exuberante, podría por fin tomarse unos días sin ningún miedo, solo tenía que dejar a los mastines en la entrada con suficiente comida y agua, para lo cual contrató los servicios de un mozo del pueblo.
Así pues se fue a pasar unos días con la abuelita de Caperucita, la cual otro día os contare por qué vivía sola en medio del bosque profundo...
Al volver de los primeros días de asueto en décadas, lo primero como es de esperar fue ir a ver a sus ovejas y ¡cáspita!, no estaban; desesperado entró en el valle y lo inspeccionó minuciosamente, con lo cual se dio cuenta de que había subestimado la capacidad de comer de las ovejas, las cabronas habían dejado el valle sin una brizna de hierba; él siguió buscando y encontró que había una grieta al fondo por la que se podía salir del valle, no era tan cerrado como pensaba, y saliendo por la grieta vio que también se habían comido todo el pasto de los alrededores; y siguió la huellas hasta que encontró el rebaño.
Aliviado pastoreó con ayuda de los mastines hasta encerrar las ovejas otra vez en el redil, y usando el pasillo por el que solo podían pasar de una en una las contó, y para su pesar eran cien justas, faltaba una, y para mucho más pesar y más buscar la que faltaba era precisamente la ovejita Lucera; y volvió a buscar, primero el solo y después con ayuda de los otros pastores, pero por más que buscó la ovejita Lucera nunca apareció.
Ese es el chiste no? Llegar al final y que no sea un chiste. Puto Trasto...Si pillo al que puso las teclas tan juntas se lo explico...
Qué fiera llegar hasta el final, no creo que muchos más lo hayan hecho.
Yo también llegué al final, ese era el chiste llegar al final?Si pillo al que puso las teclas tan juntas se lo explico...
Qué fiera llegar hasta el final, no creo que muchos más lo hayan hecho.
Yo voy x la quinta lectura y sigo sin pillarlo, lo voy a releer con mucho detalle quince o veinte veces másNo lo habéis pillado. Volver a leerlo
El pastor también, y tampoco la encuentraPuta oveja, yo sigo dándole vueltas también.