Buenos días desde México. He descubierto este foro e intento sumarme, aunque os pido disculpas si por desconocimiento rompo alguna de las reglas de la comunidad (Ya rompí la primera y por eso la disculpa).
Bien. Soy Carlos Adolfo, de ahí "Cardolfo". Tengo 74 años, fui médico (digo fui porque hace casi veinte estoy retirado y ya solo me queda el título nobiliario (así como conde de...) Me mantengo vivo fabricando artesanías de madera en torno y en lo posible acompañando a personas en la última etapa de su existencia (a esta práctica médica se le conoce como "cuidados paliativos).
Mis dos hijos son Bikers de largas rodadas, uno de Harley, que es con el que suelo viajar y otro de japonesas o milimétricas como ellos les dicen.
Yo no; ni siquiera aprendí a montar en bicicleta. Lo hice, pues, pero sin maestría.
Siempre quise montar una máquina grande. Y cuando estuve montado en una Honda de 4 cilindros en línea, alta, pesada, con muy poca escuela y mucho miedo, pues nada, en la primera salida probé el suelo... y en la segunda también. Intenté resolverlo con adiestramiento, pero si bien es cierto que perro viejo si aprende nuevas mañas, la verdad es que no todas.
Por qué caí con un trike? Sé que a muchos de vosotros ni siquiera las consideráis motos, y a quienes las montamos no les resulta fácil aceptarnos como bikers. Pero créanmelo, manejar un fierro de casi 600 kilos, en carreteras llenas de baches y topes como es en México, no es parecido a manejar un carrito de golf. Yo veo que mi hijo disfruta las curvas, mientras yo le voy cargando el cuerpito al manillar para que no me mande afuera de la ralla. Quisiera manejar una de dos ruedas, pero debo reconocer mis limitaciones, visión pobre, equilibrio precario y huesos viejos. Al menos el viento es igual para ustedes y para mí.
Bueno, sobre mi máquina. Tuve un trike Suzuki 800 Intruder, que yo mismo, con ayuda de un tornero y de mi hijo mayor, logré poner a rodar. Ahí aprendí a darle pa'delante y a hacer patitos al darle para atrás. Descubrí que uno no puede filtrar ni esquivar un bache. Que uno recibe muchas miradas apreciativas de otros bikers y también otras de risa. En fin no es cosa de rodar para los aplausos.
Mi trike agarro mucho peso por el eje trasero impulsado por flecha y diferencial y dos ruedas de 15" marca Ford. Así que la usaba prácticamente para moverme en la ciudad. No rodaba en carretera por desconfianza hacia mis inventos y por falta de potencia.
En enero la vendí y me regalé la triglide. Me costó casi lo de un año de mi pensión, pero ya la tenía. Modelo 2015, aparentemente un dueño, 5500 km, con las llantas originales seminuevas (bueno, con diez años de fabricación, pues, pero en aparente buen estado). Solo en transportarla y pagar los aranceles me gasté lo que me dieron por la susuki, jeje).
Y aquí me tienen. Viviendo esta aventura. Mi hijo, que monta una ultra del 2016 dice que manejar Harley implica aprender algo de mecánica. Traer herramientas a bordo y hacerte el ánimo a interrumpir la rodada para reparar algo, en tu máquina o en la de uno de los camaradas. Estoy conforme, lo poco que he aprendido del mundo de los grandes fierros calientes ( sin que sea albur) va con mi forma de ser.
Les pongo aquí una foto que nos presenta a mí y a mi burra, y agradezco vuestra aceptación.
Pd: abrí un tema sobre una falla de embrague que estoy teniendo. Agradezco su orientación. Y buena ruta para todos.