Arkhausto
FH SUPPORTER
Hay costumbres que ennoblecen una reunión motera y la elevan por encima de la mera coincidencia de máquinas aparcadas en fila. Entre ellas destaca, con merecida dignidad, la celebración de concursos populares: nobles contiendas donde se pone a prueba aquello que verdaderamente importa en la vida del motorista moderno. No hablamos únicamente de velocidad o destreza, virtudes ya demasiado manidas, sino de talentos más profundos y representativos: la capacidad de lucir el bañador más desafortunado, sostener una salchicha gigante con gesto heroico, arrancar la moto al tercer intento sin perder la compostura o mantener una conversación filosófica junto a la barra con una cerveza templada en la mano. Tales pruebas forjan carácter, estrechan lazos y ofrecen a las generaciones venideras ejemplos de discutible grandeza.
Además, el concurso bien organizado cumple una función social irreemplazable: recordar al más altivo que todos somos vulnerables ante el ridículo público y que ningún parche en la espalda inmuniza contra la risa ajena. Bajo el aparente caos de estas competiciones late un orden superior, casi ceremonial, donde los miembros se miden en carcajadas y la gloria se entrega en forma de trofeo barato comprado con prisa la noche anterior. Por ello, exhortamos a todos los asistentes, socios, hermanos, simpatizantes, MIEMBROS y elementos de dudosa procedencia a presentar nuevas pruebas absurdas para próximas ediciones. Sean creativos, irresponsables dentro de lo razonable y fieles al espíritu de la causa. El porvenir de la tradición depende de vuestra imaginación.
Aviso: La aprobación de las propuestas queda sujeta a anomancia previa. Queda terminantemente prohibida la grabación o reproducción de las pruebas sin el consentimiento explícito del Doc. Los menores deben ir acompañados. Los mayores también.
Además, el concurso bien organizado cumple una función social irreemplazable: recordar al más altivo que todos somos vulnerables ante el ridículo público y que ningún parche en la espalda inmuniza contra la risa ajena. Bajo el aparente caos de estas competiciones late un orden superior, casi ceremonial, donde los miembros se miden en carcajadas y la gloria se entrega en forma de trofeo barato comprado con prisa la noche anterior. Por ello, exhortamos a todos los asistentes, socios, hermanos, simpatizantes, MIEMBROS y elementos de dudosa procedencia a presentar nuevas pruebas absurdas para próximas ediciones. Sean creativos, irresponsables dentro de lo razonable y fieles al espíritu de la causa. El porvenir de la tradición depende de vuestra imaginación.
Aviso: La aprobación de las propuestas queda sujeta a anomancia previa. Queda terminantemente prohibida la grabación o reproducción de las pruebas sin el consentimiento explícito del Doc. Los menores deben ir acompañados. Los mayores también.