Después de buscar información sobre las posibles causas (y descubrir que es un problema bastante común lo de las fugas recurrentes), encuentro varias explicaciones posibles:
-El eje primario del cambio está doblado, cosa que podría haber sucedido cuando se jodió la puerta del cambio al instalar la puta marcha atrás de los cojones. Al arrancarla por primera vez, al estar el labio que retiene el cojinete del lado derecho roto, el eje se desplazó bruscamente hacia la derecha, engranó dos marchas al mismo tiempo y se bloqueó en seco y calando el motor. La hostia que debió llevarse fue considerable. El manual da la excentricidad máxima tolerable, pero no dice cómo medirla. Supongo que se hará de forma similar a un árbol de levas, apoyando el eje en sus extremos con una bancada y buscando la flecha máxima en el centro, o en varios puntos, con un reloj comparador.
-La polea de la correa, que originalmente era de fundición y muy blandita, tiene el estriado algo tocado. Eso hace que tenga un mínimo de holgura que hace que no apoye bien con el casquillo separador sobre el que se apoya y este último acabe jodiendo el retén cuadrado.
-El engranaje de 5ª puede tener el estriado también jodido por culpa de haber rodado mucho tiempo con la polea anterior jodida. Mismo resultado, además de que ambas piezas en malas condiciones (polea y engranaje) pueden hacer vibrar al eje primario del cambio y este acaba jodiendo el retén principal.
Sea lo que sea, de desmontar todo otra vez no me libra nadie. Ahora estoy vigilando si la fuga es muy grande o, como pasaba antes, me da para ir tirando hasta el próximo cambio de aceite. Sea como sea, este año no hay viaje a Andorra, ni a ningún otro sitio.