Nosotros llamamos a los gatos por su nombre y vienen, cosas de la vida, alguno hasta contesta, dice cosas como el de la viñeta, pero todavía no hemos conseguido descifrar qué es lo que quieren, bueno, excepto cuando es la hora de comer.
Por cierto, ya tenemos seis, le he tenido que decir a mi mujer que si trae otro me voy yo.
Birras!!!