Me presento desde Valsequillo, Córdoba. Escribo estas líneas con la mezcla de orgullo y nostalgia que solo nosotros entendemos. He rodado por media Europa, compartiendo asfalto con motoclubs, cuerpos de seguridad del Estado e internacionales, y tengo el honor de haber sido nombrado hermano honorífico de los Hells Angels.
Mi compañera de vida ha sido la misma desde que la matriculé en el 94: una Softail Springer con motor Evolution del 88. He sido su único dueño y ella ha sido mi sombra en cada ruta.
Hoy, aunque mi cuerpo me pide parar por salud y edad, mi alma sigue y seguirá siempre sobre dos ruedas. Nací motero y moriré igual. No quiero que mi joya se apague en la oscuridad de un garaje; quiero que alguien que entienda este estilo de vida la haga rugir como yo lo he hecho durante 32 años.
Entro aquí para compartir mis últimas vivencias con ella y para buscar a ese próximo guardián que sepa lo que significa llevar una Springer con historia.
Un fuerte abrazo y respeto para todos." ¡Cervezas (virtuales) para todos!"